IMPANTOLOGÍA

Lo más parecido al diente natural

¿Qué es un implante?

Un implante dental es una pieza de titanio en forma de tornillo que se coloca en el lugar de un diente perdido, reemplazando a la raíz.

Sobre él irá sujeta una corona con el aspecto de un diente natural.

Utilizando implantes podemos recuperar los dientes perdidos, desde uno solo hasta la dentadura completa.

El implante se introduce en el hueso mediante una sencilla cirugía con anestesia local. El titanio en que está fabricado tiene la propiedad de ser totalmente compatible con el hueso permitiendo que éste crezca a su alrededor y estableciendo con el implante una unión estable y duradera, proceso que se conoce como osteointegración.

Ventajas de los implantes dentales

MINIMAMENTE INVASIVO

Podemos colocar dientes fijos sin necesidad de apoyarnos en los dientes contiguos, evitando tallarlos. De este modo conservamos su integridad.

COMODIDAD

Proporcionan una fijación firme con la que te sentirás seguro, sin la preocupación de las prótesis que se mueven, lo que te ayudará a recuperar la confianza en tu sonrisa.

MASTICACIÓN

Recupera la función masticatoria, evitando los problemas digestivos y de nutrición que se producen por la falta de dientes.

ESTÉTICA

Tu boca brillará de nuevo con unos dientes de aspecto natural, sin huecos vacíos ni ganchos.

Antes de colocar un implante

Necesitamos realizarte una exploración previa y un estudio radiográfico para conocer las características de tu hueso, establecer el procedimiento implantológico a seguir y estimar los tiempos de recuperación individualizados.

"¿Y si no tengo hueso?"

En los casos en los que no haya hueso suficiente o éste no tenga la calidad deseada, podemos conseguirlo mediante técnicas de regeneración ósea, como injertos, aporte de hueso artificial o PRFC (plasma rico en factores de crecimiento).

PRFC (plasma rico en factores de crecimiento).

La regeneración con plasma rico en factores de crecimiento es una técnica que consiste en aportar al organismo proteínas capaces de reparar tejidos. Estas proteínas se encuentran en el plasma sanguíneo del propio paciente.

El plasma rico en factores de crecimiento, ha demostrado ser especialmente eficiente en extracciones dentales, pacientes con pérdida de hueso o con defectos periodontales. Gracias a esta tecnología se pueden aplicar los tratamientos de una manera mucho menos invasiva, totalmente personalizada, biosegura y con resultados exitosos y predecibles.

Uso en implantologia

Sus principales efectos son la integración más rápida del implante en el hueso, el descenso de la inflamación y el dolor, una reducción considerable de las complicaciones del post-operatorio y una mejora de la cicatrización de los tejidos que deben ser regenerados.

El proceso que se lleva a cabo con el plasma rico en factores de crecimiento tiene cuatro pasos:

  1. Extraemos sangre al paciente.

  2. Concentramos todas las plaquetas de la extracción.

  3. Se activa la liberación de los factores de crecimiento.

  4. Se crea una membrana de fibrina autóloga que se coloca al paciente.

"No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa". -Alejandro Casona-